Evaluar la innovación en Cannes Lions implica mucho más que analizar desarrollos tecnológicos. Como jurado de la categoría Innovation, Pablo Vitale, SVP Executive Creative Director Monks Buenos Aires, tuvo la tarea de revisar proyectos provenientes de industrias tan diversas como la investigación académica, la salud, la sustentabilidad y el desarrollo de productos.
“Entran proyectos que vienen desde el mundo académico, estudios clínicos, productos de energía sustentable y todo tipo de soluciones. Eso hizo muchísimo más complejo el proceso de evaluación”, explicó.
Para ordenar esa diversidad, el jurado definió tres criterios fundamentales: que la propuesta fuera realmente novedosa, que contribuyera a construir un futuro mejor y que tuviera capacidad de escalar. “Hablamos muchísimo del Power to Change. Nos preguntábamos si esos proyectos tenían el potencial de transformar una industria y si ya no había vuelta atrás”, señaló.
Vitale destacó que el Grand Prix representó esa visión. El reconocimiento fue para Adidas por “Supernova Adaptive”, que desarrolló zapatillas de alta performance adaptadas para atletas con síndrome de Down y que ya se comercializan en 29 países.
“No se hizo como una solución pequeña. Se lanzó a escala para que cualquier persona pueda entrar a una tienda y comprarlas sin necesidad de una prescripción médica. Eso cambia una industria”, sostuvo.
Uno de los principales aprendizajes que le dejó el festival fue la redefinición del concepto de innovación. “Como latino, para mí innovar no siempre significa inventar una tecnología desde cero. Muchas veces significa hackear limitaciones y adaptar tecnologías existentes para resolver problemas reales”, afirmó.
Esa idea estuvo presente en numerosos casos finalistas bajo el concepto de “desobediencia tecnológica”, entendido como el uso creativo de herramientas existentes para resolver desafíos diferentes de aquellos para los que fueron concebidas.
“La tecnología pasa a ser invisible. Los mejores proyectos no ponen el foco en la innovación en sí misma, sino en el impacto de la solución”, resumió.
El creativo también identificó dos sesgos frecuentes al evaluar esta categoría. El primero fue dejarse llevar por la carga emocional del problema. “Muchas veces nos enamoramos más del problema que de la solución”, explicó. El segundo consistió en presentar como innovación tecnológica desarrollos cuyo verdadero diferencial estaba únicamente en la narrativa.
Desde esa mirada, Vitale aseguró que Monks busca combinar el entendimiento cultural con capacidades tecnológicas para desarrollar soluciones escalables. Entre los trabajos recientes de la agencia mencionó “Darkminito”, a propósito del estreno de la nueva temporada de Merlina en Netflix, y “Sneaker Cam”, para Mercado Libre, una propuesta que permitió comprar en tiempo real las zapatillas utilizadas por streamers durante sus transmisiones. “En Monks tenemos la posibilidad de combinar sensibilidad cultural y tecnología para crear sistemas escalables. Esa intersección es la que hoy hace la diferencia”, concluyó.
