Aldo “Coco” Ramírez, Chief Creative Officer; Paola Escalante, Manager Director y Carlos Correa, Chief Strategy Officer, en LePub México City, compartieron la fórmula detrás del éxito que ha tenido la agencia al trabajar de la mano con Heineken, que fue reconocido como Anunciante del Año en la pasada edición de los IAB Mixx México.
Detrás del reconocimiento de Heineken México como Anunciante del Año en IAB Mixx 2026 hay una convicción que sus socios creativos destacan de forma unánime: la disposición de la compañía para apostar por ideas ambiciosas. “Ser Anunciante del Año es el resultado del trabajo de muchas agencias con las que Heineken trabaja”, señalaron, coincidiendo en que uno de los mayores diferenciales de la compañía es entender la creatividad como una herramienta de construcción de negocio y no únicamente como un ejercicio de comunicación.
Durante la conversación, Aldo “Coco” Ramírez destacó que la fortaleza de campañas como Gulf of Mexico desarrollada para Tecate está en identificar tensiones culturales que otras marcas prefieren evitar. A su juicio, Heineken se mostró abierta a respaldar una idea que parecía un gesto provocador, pero que en realidad respondía a una conversación profundamente relevante para la sociedad mexicana. La apuesta no se limitó a una ejecución publicitaria: involucró producto, innovación, conversación pública y una estrategia integral diseñada para generar resultados de negocio.
El equipo de LePub también subrayó que la campaña funcionó porque mantuvo una coherencia clara con el posicionamiento histórico de la marca. Más que reaccionar a una coyuntura, la iniciativa reflejó un atributo que Tecate ha defendido durante años: respaldar la valentía de los mexicanos. “Si le tapas el logo a la campaña, sabes que es Tecate”, afirmó Escalante al explicar que las mejores ideas son aquellas de las que nadie más puede apropiarse porque nacen de una verdad auténtica de marca. Esa consistencia, agregaron, permitió que el mensaje conectara tanto con la audiencia como con los objetivos comerciales.
La entrevista también reveló la complejidad operativa que existió detrás de una ejecución que parecía sencilla desde afuera. Desde los desafíos tecnológicos para ubicar un pin en medio del Golfo de México hasta la sensibilidad de abordar un tema con potencial de polarización, el proyecto exigió semanas de trabajo y coordinación multidisciplinaria. El resultado, coinciden, fue una demostración de cómo la creatividad puede convertirse en un símbolo cultural cuando existe una marca dispuesta a asumir riesgos, una estrategia sólida y una ejecución capaz de transformar una idea en un fenómeno de conversación, negocio y relevancia.
