Este año Publicis Argentina busca destacarse ante el jurado del Festival Internacional Cannes Lions con dos campañas que convierten insights culturales en soluciones innovadoras para las marcas.
Por un lado, McDonald’s Chile utilizó datos en tiempo real para ayudar a las personas a elegir el restaurante con la fila más corta, en tiempos en los que hasta comer se ha vuelto una tarea complicada.
Y por el otro, Renault y Franco Colapinto le dieron un giro a la cultura del merchandising no oficial a través de una plataforma abierta que invita a los fanáticos a crear sus propios productos.
In between- McDonalds’s Chile/ Digitas Argentina y Digitas Chile
En esta campaña, la marca convierte su icónica pantalla de estado de pedidos en una campaña de publicidad exterior en tiempo real. La idea parte de una premisa: la falta de tiempo se ha convertido en un fenómeno global, no hay tiempo suficiente para nada, ni siquiera para comer. De hecho, según Forbes, 1 de cada 2 personas se salta el almuerzo al menos una vez por semana.
Así que, tomando en cuenta que en las grandes ciudades del mundo suele haber un McDonald’s muy cerca de otro, la marca apostó por utilizar pantallas digitales de publicidad exterior (DOOH) ubicadas en el punto medio entre ambos restaurantes y convirtió la icónica pantalla de estado de pedidos en una herramienta de decisión en tiempo real. Durante las horas pico, las pantallas recomendaban el McDonald’s con la fila más corta para ayudar a las personas a optimizar su tiempo.
Como parte del proyecto, se accedió a los datos de pedidos de dos restaurantes McDonald’s cercanos y se desarrolló una tecnología capaz de transmitirlos en tiempo real a pantallas digitales DOOH ubicadas entre ambos locales. Estas mostraban el estado de los pedidos de cada restaurante y, a medida que cambiaban las filas, también cambiaba la recomendación, señalando siempre la opción más rápida.
The Originals Fake Collection- Renault junto a Colapinto
Después de 23 años, Argentina volvió a tener un piloto en la Fórmula 1: Franco Colapinto, y todo el país está loco por él. Millones de fanáticos desean comprar su merchandising, pero los precios son tan altos que la mayoría de los argentinos simplemente no pueden pagarlo. Como consecuencia de esto, muchos terminan comprando versiones truchas, un consumo alternativo instalado culturalmente en el país.
En este contexto, el propio Franco incentivó a sus fans a no comprarlo y optar por las versiones truchas y fue allí cuando la marca decidió llevar su consejo todavía más lejos y crear una manera oficial de hacer merchandising no oficial.
Así nació The Originals Fake Collection, una plataforma abierta y libre de derechos, con fotos, logos e ilustraciones oficiales, para que los fanáticos puedan descargar y crear su propio merchandising “trucho” de Colapinto. Solo que ahora, de manera original.
