Fernando Ojeda, director de planeamiento de Mashin, explica cuáles son las principales características que distinguen a los influencers del mundo de los videojuegos, y cómo pueden las marcas acercarse a ellos para construir relaciones a largo plazo.
Según explicó, a diferencia de otras industrias como la moda o el fitness, la conexión de este tipo de influencers con sus seguidores es profunda y en tiempo real, generándose una interacción constante que es parte natural de su contenido.
Incluso, la duración de los contenidos en el gaming también es diferente. Mientras la mayoría de los influencers realizan contenido on demand, aquí predominan las transmisiones en vivo. “Quizás en otros mundos uno espera que el influencer le cuente cosas, le muestre lugares, pero en el mundo del gaming la interacción, el juego, es muy importante. Todo el tiempo están inventando la forma de generar esta comunicación”.
El vínculo en esta industria es tan fuerte que incluso existen comunidades de creadores “Están muy conectados entre ellos, juegan juntos, van a eventos juntos, y eso lo pueden aprovechar para las marcas”, acota.
Con respecto a la relación entre estos influencers y marcas, Ojeda destaca aspectos clave que se deben tomar en cuenta para construir relaciones a largo plazo. Uno de los más importantes es que los influencers monetizan directamente con sus comunidades (a través de donaciones o suscripciones). “Algunas plataformas como Twitch, por ejemplo, le permiten al influencer que sea directamente su comunidad quien pone el dinero y haga posible, haga viable su carrera (…) entonces son mucho más cuidadosos con las marcas que seleccionan porque es la audiencia quien les paga directamente”, explica.
En este contexto, agrega que uno de los desafíos es superar la desconfianza que existe entre los gamers hacia las marcas nuevas. Señala que hay un fuerte prejuicio porque muchos suelen percibir que las marcas “no son de este mundo” y solo quieren vender. Sin embargo, algunas acciones pueden cambiar este panorama. Para ganar credibilidad, Ojeda asegura que la marca debe demostrar conocimiento genuino sobre las narrativas de los juegos y sus códigos, así como también demostrar un interés genuino por el entorno gamer.