Mariano Repetto, Director de Estrategia, y Matías Corbelle, Head of Branded de Shorta, analizan el crecimiento de las series verticales y el potencial de este formato para transformar el entretenimiento y el branded content. Desde la plataforma, explican cómo buscan desarrollar historias pensadas para el consumo móvil y convertir a las marcas en parte de la narrativa.
Las series verticales empiezan a ganar espacio en Latinoamérica y a transformar la manera en que las audiencias consumen ficción desde el celular. En ese escenario, Shorta se posiciona como una de las plataformas que busca impulsar y profesionalizar este nuevo formato, con producciones pensadas específicamente para la pantalla del smartphone y una narrativa adaptada a los códigos del consumo digital.
“Shorta es un poco una síntesis entre TikTok y Netflix y espíritu gamer”, explican Mariano Repetto, Director de Estrategia, y Matías Corbelle, Head of Branded de Shorta, quienes ven en el formato una oportunidad para construir historias breves, ágiles y diseñadas para retener la atención, y de esa forma ocupar ese momento de ocio que hoy muchas veces transcurre entre videos y redes sociales.
La apuesta también abre un nuevo territorio para el branded content. El lanzamiento de Archivo X, una serie de 31 episodios de entre uno y tres minutos desarrollada junto a Naranja X, fue el primer proyecto de Shorta concebido específicamente como ficción de marca.
Para Corbelle y Repetto, la clave está en que la marca deje de ser una interrupción para convertirse en parte de la historia. “Buscamos una idea creativa donde la marca sea importantísima. Si vos sacás la marca, no funciona”, explica Corbelle. El objetivo es que el espectador encuentre una historia que quiera seguir viendo y que la presencia de la marca resulte natural.
“Hoy estamos llenos de historias. Uno mismo ya es una historia. Y en tu historia, hay marcas”, señala Corbelle. El desafío, agrega, es lograr que esa aparición sea orgánica y no “otro chivo”.
Para Repetto, esta lógica también permite ampliar las posibilidades narrativas de la publicidad tradicional. “Venimos de una especie de dictadura de la tanda de 20 segundos”, plantea. Las series verticales permiten, en cambio, extender el arco narrativo y construir universos que pueden continuar más allá de una única pieza.
En ese sentido, Archivo X podría ser más que una experiencia aislada: representa una nueva forma de pensar el vínculo entre entretenimiento y marcas, en un formato que Shorta busca convertir en un territorio propio. La plataforma apuesta así por una industria en la que las marcas no solo comuniquen, sino que también puedan convertirse en protagonistas de historias que las audiencias elijan ver.
