El y si sí se convirtió en el lema espontáneo de la afición mexicana durante el evento deportivo. Meses antes, Colgate Max Fresh ya había invitado a los mexicanos a creer y Dar el Max con una campaña protagonizada por Fernando Quirarte.
El “¿Y si sí?” se ha convertido en una de las frases más repetidas por la afición mexicana. En redes sociales, memes y conversaciones cotidianas, la expresión resume el optimismo que hoy acompaña a la Selección Nacional de México.
Meses antes de que el “¿Y si sí?” se instalara en la conversación de la afición, Colgate Max Fresh, pasta oficial de la Selección Nacional de México, lanzó una campaña que invitaba a los mexicanos a despertar con una nueva actitud. A través de su propuesta “Dar el Max”, la marca apostó por la frescura extrema como un impulso para afrontar cada día con optimismo y creer que las grandes historias todavía están por escribirse.
La campaña contó con la participación de Fernando “Sheriff” Quirarte, uno de los protagonistas del Mundial de 1986 y autor del histórico gol que llevó a la Selección Mexicana al recordado quinto partido. Su presencia no solo apeló a la nostalgia, sino que recuperó un momento que marcó a generaciones de aficionados y que sigue representando la posibilidad de volver a hacer historia.
En el comercial, Quirarte invita a los aficionados a mantenerse despiertos, frescos y listos para imaginar una nueva historia para la Selección Mexicana. Lo que hace apenas unos meses parecía una licencia creativa propia de la publicidad, hoy conecta con el sentimiento de una afición que ha recuperado la ilusión.
El fenómeno del “¿Y si sí?” ha trascendido las canchas. Se ha convertido en un símbolo del optimismo colectivo alrededor de la Selección Nacional de México. En redes sociales, videos y conversaciones cotidianas, la frase refleja la posibilidad de creer, incluso cuando la historia ha invitado al escepticismo.
En ese contexto, la campaña de Colgate Max Fresh adquiere una nueva lectura. No porque haya intentado predecir resultados deportivos, sino porque conectó desde antes con una conversación que hoy comparte toda la afición: creer que una nueva historia es posible.
La elección de Fernando Quirarte tampoco fue casual. Su nombre está ligado a uno de los capítulos más recordados del futbol mexicano y representa una generación que demostró que era posible romper expectativas.
Hoy, con millones de aficionados impulsando el ya famoso “¿Y si sí?”, aquella campaña vuelve a cobrar relevancia. No porque prometa un resultado, sino porque recuerda que las grandes historias comienzan cuando alguien se atreve a creer que pueden suceder.
