Cambiar la percepción del Centro Histórico de la Ciudad de México es uno de los principales objetivos de Central Hoteles, una cadena que ha logrado diferenciarse al construir una marca cuyo principal valor ya no es solo la ubicación, sino la experiencia que ofrece a sus huéspedes.
Así lo asegura Patricia Jiménez, Directora de Ventas y Marketing de Central Hoteles, quien destaca que, para lograrlo, se está impulsando una estrategia que integra hospitalidad, gastronomía, inteligencia artificial y marketing digital a fin de construir una marca capaz de diferenciarse mucho antes del check-in.
“Central Hoteles es una experiencia completa, no es solo hospitalidad”, afirma Jiménez destacando que el centro histórico está sumamente estigmatizado. “Se dice que es viejo, es sucio, está lleno de caos. La realidad es completamente distinta y queremos que quien nos visite descubra una propuesta que no se imagina que existía”.
El grupo mexicano ha construido una oferta integrada por tres hoteles: Zócalo Central, Histórico Central y Canadá Central, además de una división gastronómica que hoy funciona como uno de los principales vehículos de posicionamiento de la marca. Sin embargo, Jiménez insiste en que el producto no se limita a la infraestructura.
“No nada más es la parte gastronómica o cómo está la arquitectura de cada uno de nuestros hoteles. El diseño te lleva a México, pero sin invadir. No vas a encontrar los colores típicos o estridente, buscamos una propuesta contemporánea sin perder la esencia de México”.
Ese concepto también se refleja en servicios como Café Central, disponible las 24 horas para todos los huéspedes, y Atención Central, un programa de concierge que incluye recorridos gratuitos por el Centro Histórico con guías certificados.
“Lo que nos diferencia es que el huésped puede tomar un café, comer un snack o incluso disfrutar una cerveza o una copa de vino sin tener que hacer un gasto adicional. Finalmente, la gente viene de viaje, llega cansada y quiere relajarse. Ese tipo de detalles terminan marcando una diferencia”.
La gastronomía: un detalle clave
La gastronomía también forma parte de la estrategia de branding. Además de Balcón del Zócalo, considerado uno de los restaurantes insignia del grupo, Central Hoteles lanzó hace menos de un año Taco Tasting, un concepto para solo 14 personas encabezado por el chef Pepe Salinas.
“Empezó como un proyecto con el que no teníamos tantas expectativas”, reconoce Jiménez. “Era un local que estaba vacío y nuestro chef siempre está buscando hacer cosas nuevas. Hoy funciona de una manera impresionante.”
El crecimiento ha superado las expectativas de la compañía. “Tenemos tres horarios diarios que siempre están llenos y los fines de semana tuvimos que abrir un cuarto por la demanda. Lo que busca este proyecto es reconocer al taco y engrandecer la gastronomía mexicana desde una propuesta completamente distinta”.
Pero la estrategia de la marca también se está redefiniendo desde el marketing digital. Frente a consumidores que inician sus decisiones de compra desde buscadores tradicionales y plataformas de inteligencia artificial, Central Hoteles comenzó a desarrollar una estrategia para aumentar su presencia en estos nuevos puntos de contacto.
“Estamos impulsando toda la parte de inteligencia artificial”, explica la directiva. “La estamos alimentando para que, cuando alguien busque hoteles en el Centro Histórico desde plataformas como ChatGPT, Gemini u otras herramientas, podamos aparecer como una recomendación y llevar al usuario directamente a nuestra página”.
El impulso de la IA
La empresa también explora asistentes virtuales capaces de orientar al viajero sin depender únicamente de los chatbots tradicionales. “Estamos viendo de qué manera podemos complementar toda la parte de guía sin necesidad de que siempre exista una persona detrás. Creo que es algo completamente innovador”, agregó.
La inversión en comunicación se complementa con campañas orgánicas y de pauta digital dirigidas a distintos mercados internacionales. Estados Unidos continúa siendo uno de los principales emisores, pero la compañía ha comenzado a reforzar su presencia en países como Colombia, Japón, Corea y España, aprovechando eventos internacionales para incrementar su visibilidad.
“Tenemos campañas bastante fuertes tanto en la parte orgánica como en la pauta. La geolocalizamos dependiendo de los mercados que queremos atraer. Uno tiene que ser muy puntual, tener una visión muy clara y, sobre todo, salir de la caja”.
Esa lógica también explica la segmentación del portafolio. Mientras Zócalo Central se orienta al viajero de lujo y parejas con alto poder adquisitivo, Histórico Central se enfoca en familias y Canadá Central atrae a un público más joven, viajeros de estancias cortas y asistentes a conciertos internacionales.
La siguiente etapa llegará en 2028 con un nuevo hotel boutique sobre la calle Motolinia, proyecto que mantendrá la combinación entre diseño, gastronomía y hospitalidad como sello del grupo. “Siempre estamos buscando nuevas propuestas, ofrecer algo que realmente no exista”, concluye Jiménez. “Queremos que nuestros huéspedes se lleven un sentimiento que difícilmente van a encontrar en otro lugar”.
