Este año, la agencia participa en el festival con dos casos que demuestran su capacidad para convertir tensiones culturales y comportamientos sociales en ideas creativas con impacto real.
Por un lado, transformó un relanzamiento de marca en una conversación masiva que devolvió relevancia a Old Jamaica. Por el otro, desafió los códigos tradicionales de la comunicación vegana al abordar un problema cotidiano desde el humor y el entretenimiento con Good Shit.
Ambas campañas conectan con las audiencias a partir de insights genuinos y conversaciones que ya existen en la cultura. Ya sea aprovechando la controversia natural que generan los cambios de identidad de una marca o rompiendo tabúes alrededor de la salud digestiva, SAMY apostó por ideas capaces de generar participación, demostrando que la creatividad más efectiva surge cuando las marcas encuentran formas auténticas de insertarse en la conversación pública.
“The New Old Jamaica”/ Old Jamaica
En lugar de utilizar creadores de contenido para promocionar la marca, le pidieron que la cuestionaran. Abiertamente se burlaron de la idea, generando una ola de opiniones en las redes sociales. Luego, sus community managers amplificaron la conversación, participando, provocando y potenciando cada interacción.
Lo que comenzó como una contradicción en el nombre se transformó en un conflicto cultural. Uno que reunió en un mismo espacio tanto a los seguidores de siempre como a nuevas audiencias: todos discutiendo.
SAMY no sólo relanzó la marca, logró que la gente volviera a hablar de ella.
Good Shit/ PETA
En esta campaña la agencia le da la vuelta a la forma de promover el veganismo. Se aleja de las ideas que luchan por captar la atención del público mostrando el sufrimiento animal y hacer que la gente se sienta responsable.
A través de una estrategia de social listening descubrió que el estreñimiento afecta al 20% de la población mundial, creando un problema de salud que, más allá del malestar conocido y las dificultades en el baño, también puede provocar problemas de salud mental. Mientras la industria farmacéutica invierte millones en encontrar soluciones, los médicos coinciden en que una dieta basada en plantas (vegana) es la mejor solución. Además, un hallazgo clave: el humor es la forma dominante en que la gente habla de este tema en plataformas como YouTube y TikTok.
En este contexto, la agencia presenta “Good Shit” (Buena Mierda): una celebración audaz, divertida y totalmente inesperada de la alegría de ir al baño, posicionando al veganismo como la solución definitiva al estreñimiento, enfocando el mensaje en una solución clara a un problema real y brindando a la audiencia una razón tangible y de beneficio propio para considerar una dieta basada en plantas.
El caso incluye una pegadiza canción con una adorable animación estilo kawaii, un estilo conocido por transmitir ternura, inocencia y personajes juguetones. La letra lo explica de forma sencilla: comida vegana = movimientos fluidos en el baño. De esta manera, SAMY rompió tabúes demostrando que las campañas veganas pueden ser “lo máximo” (en el mejor de los sentidos).
