El comercio electrónico en México atraviesa un momento sumamente relevante. Más allá de un crecimiento sostenido, los datos más recientes confirman que el país no solo consolida su madurez digital, sino que se encamina a convertirse en uno de los mercados más avanzados del mundo, incluso por encima de Estados Unidos en términos de penetración.
De acuerdo con el Latin America Ecommerce Forecast 2025 de eMarketer, México superará a Estados Unidos en 2026 en penetración de comercio electrónico, alcanzando 17.7% de las ventas minoristas totales provenientes del canal online. Este hito posiciona al país como un referente regional y global en la evolución del retail digital, impulsado por cambios estructurales en el consumo, la tecnología y la operación de las empresas.
Este desempeño no es fortuito. El estudio de Venta Online 2025 de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) reporta que las ventas del ecommerce en México alcanzaron 789 mil 700 millones de pesos, lo que representa un crecimiento anual del 20% entre 2023 y 2024. A la par, el canal digital ya concentra 14.8% del total del retail nacional, una proporción que continúa expendiéndose con la entrada de nuevas generaciones digital-first y la sofisticación del ecosistema.
La adopción del ecommerce es cada vez más transversal. Según la AMVO, 84% de los consumidores mexicanos se sienten cómodos comprando en línea, lo que confirma que el canal dejó de ser complementario para convertirse en un pilar del consumo. Entre las principales razones para comprar online destacan recibir productos a domicilio, evitar traslados y acceder a mejores promociones, factores que han redefinido las expectativas del cliente.
La experiencia como eje de competencia
Uno de los hallazgos clave del estudio de la AMVO es que la experiencia de compra se perfila como el principal diferenciador competitivo rumbo a 2026. Entregas rápidas, claridad en los costos, métodos de pago flexibles, atención inmediata y políticas de devolución simples ya no son valores agregados, sino estándares mínimos.
Esta presión sobre la experiencia está obligando a las empresas a invertir en plataformas más ágiles, interfaces intuitivas, automatización del seguimiento de pedidos y asistentes conversacionales basados en inteligencia artificial. En un entorno en el que el consumidor compara en segundos, la fricción se traduce directamente en pérdidas de mercado.
Logística: del soporte al motor de crecimiento
El crecimiento del ecommerce implica un reto operativo mayúsculo. La logística, tradicionalmente vista como un área de soporte, se convierte en un habilitador estratégico. La AMVO confirma que la entrega rápida es uno de los principales detonadores de la compra online, mientras que la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) ha advertido que la demanda de entregas express y esquemas onmicanal sigue en aumento.
Ante este contexto, las empresas están acelerando la adopción de centros de distribución cercanos al cliente, modelos de fulfillment flexible, sistemas de inventarios en tiempo real y herramientas de pronóstico de demanda apoyadas en la inteligencia artificial. El objetivo es claro: reducir tiempos, costos y errores en un mercado cada vez más competitivo.
Omnicanalidad y comercio unificado
Otro de los pilares de crecimiento es al omnicanalidad. La AMVO señala que las estrategias omnicanal incrementan la probabilidad de compra y la recurrencia, al permitir que el consumidor combine la conveniencia digital con la inmediatez física. Comprar en línea y recoger en tienda, devolver en cualquier punto o acceder a promociones sincronizadas se están convirtiendo en prácticas estándar.
Esta evolución converge hacia modelos de comercio unificado; donde inventarios, pedidos, logística, devoluciones y atención al cliente operan sobe una sola plataforma. Además de mejorar la experiencia, este enfoque reduce costos operativos y permite escalar con mayor eficiencia.
Social commerce, IA y personalización
El crecimiento del ecommerce mexicano también está impulsado por nuevos formatos. El social Commerce, potenciado por plataformas como TikTok, Instagram y Facebook, es ya un canal clave para el descubrimiento y la recomendación de productos, según datos de la AMVO. Videos cortos, transmisiones en vivo y contenidos creados por influencers y creadores de contenido están redefiniendo el funnel de compra.
A esto se suma el avance de la inteligencia artificial. Según McKinsey, 71% de los consumidores espera interacciones personalizadas, mientras que 76% se frustra cuando no las recibe. En 2026, la IA será capaz de orquestar experiencias dinámicas basadas en historial de búsqueda, compras previas y datos demográficos, con impacto directo en conversión y reducción de devoluciones.
Asimismo, el aumento del volumen de ventas implica un reto inevitable: más devoluciones. En este contexto, la logística inversa comienza a transformarse en un diferenciador. Modelos de devoluciones flexibles, sin caja, en lockers o puntos físicos reducen fricciones y fortalecen la lealtad del cliente, al tiempo que equilibran costos y riesgos operativos.
El panorama hacia 2026 muestra un ecommerce mexicano más integrado, más tecnológico y más exigente. Con una penetración proyectada superior a la de Estados Unidos, el país no solo crece en volumen, sino en sofisticación. Para las empresas, el desafío ya no es subirse al canal digital, sino evolucionar a la velocidad que demanda el mercado.
