Para Marcos Peralta, vicepresidente senior del Centro de Soluciones para la división Norte de Mastercard, el consumidor de alto patrimonio ya no busca únicamente beneficios exclusivos. Al hablar de World Legend, la tarjeta más exclusiva del portafolio de la compañía, el ejecutivo explica cómo Mastercard ha evolucionado su estrategia premium hacia una propuesta centrada en el reconocimiento, la personalización y las experiencias memorables.
Para Mastercard, el lujo dejó de definirse únicamente por el acceso a beneficios exclusivos y comenzó a construirse alrededor del reconocimiento. Esa visión es la que Marcos Peralta, vicepresidente senior del Centro de Soluciones Este para la división Norte de Mastercard, resume al hablar de World Legend, la tarjeta más exclusiva del portafolio de la compañía y una de las expresiones más claras de la estrategia con la que busca fortalecer su propuesta para el segmento premium.
Más que una tarjeta dirigida a personas con alto poder adquisitivo, World Legend fue concebida para reconocer a quienes han construido un legado desde la actividad empresarial, profesional o emprendedora. Para Peralta, ese matiz marca una diferencia importante respecto a la manera tradicional de entender el lujo. “Queremos reconocer a aquellas personas que ya han construido un legado en esta sociedad”, sostiene. “Son empresarios, profesionales y personas que siguen construyendo todos los días. No viven de una renta financiera; participan activamente en la economía real”.
Esa filosofía también explica por qué la tarjeta se otorga únicamente por invitación. Más allá de la capacidad económica, Mastercard busca que las instituciones financieras identifiquen a clientes cuyo impacto trascienda el ámbito financiero. “Es un producto que pone las cosas en su lugar. Reconoce aquello que ya construyeron como legado”, afirma.
México: un mercado prioritario
Peralta considera que México reúne las condiciones para desarrollar este tipo de propuestas. Además de representar un mercado prioritario para la compañía, observa un crecimiento sostenido de consumidores con un perfil cada vez más sofisticado, global y conocedor de las experiencias premium. “Vemos un consumidor muy sofisticado, muy bien educado y muy globalizado”, señala. “Es gente que viaja, que estudia dentro y fuera del país, que conoce el mundo y que también espera ese nivel de experiencias cuando está en México”.
A ello se suma la evolución del propio mercado mexicano. El crecimiento de la hotelería boutique, la consolidación de destinos como Valle de Guadalupe y el reconocimiento internacional de la gastronomía nacional han elevado las expectativas de un consumidor que ya no diferencia entre las experiencias que vive en el extranjero y las que espera recibir en su propio país.
Esa lectura del mercado es la que dio forma a World Legend. La tarjeta articula su propuesta alrededor de tres pilares: viajes, gastronomía y entretenimiento, con experiencias diseñadas para ofrecer un nivel de personalización superior al de los programas tradicionales de beneficios.
Desde espacios exclusivos en aeropuertos y acceso preferencial a algunos de los restaurantes más reconocidos del mundo hasta experiencias privadas vinculadas con la música, el deporte y la cultura, el objetivo es generar momentos memorables más que acumular privilegios. “No buscas una selfie o un autógrafo; buscas esa experiencia que te llena el corazón porque conociste a alguien que admiraste toda la vida”, explica Peralta.
El desafío
Sin embargo, el ejecutivo reconoce que diseñar beneficios exclusivos es apenas una parte del desafío. La verdadera diferencia está en ejecutar esa promesa de forma consistente: “Tenemos una responsabilidad muy importante porque todas esas promesas tenemos que poder cumplirlas todos los días”, afirma. “Estamos muy atentos al detalle. Al primer problema tenemos que reaccionar rápido y resolver”.
Esa misma lógica también se extiende a The Collection, la plataforma global de beneficios que integra las categorías World, World Elite, Black y World Legend. La iniciativa busca homologar la experiencia premium para que los clientes accedan a beneficios similares sin importar el país donde utilicen su tarjeta, eliminando diferencias que durante años existieron entre mercados.
Para Peralta, la consistencia es el elemento que sostiene el posicionamiento de una marca global como Mastercard. Por ello, asegura que el liderazgo no puede darse por sentado. “El liderazgo hay que ganárselo todos los días, minuto a minuto, transacción a transacción”, resalta. “El día que te la crees que ya ganaste es el día que empiezas a perder”.
Esa filosofía también explica el papel que World Legend desempeña dentro del portafolio de Mastercard. Más que representar el nivel más alto de su oferta de tarjetas, funciona como una declaración sobre la evolución de la marca: una propuesta en la que el lujo deja de medirse únicamente por la exclusividad y comienza a construirse a partir del reconocimiento, la personalización y la capacidad de cumplir una promesa en cada interacción con el cliente.
