Eduardo Sánchez, Director of Social Strategy & Social Media de SAMY México, analiza los desafíos de las marcas para construir estrategias realmente Social First; desde la comprensión de las plataformas y la cultura hasta el equilibrio entre tendencias, creatividad, autenticidad y objetivos de negocio.
Para Eduardo Sánchez, Director of Social Strategy & Social Media de SAMY México, el principal desafío de las marcas en redes sociales no está en producir más contenido, sino en entender el ecosistema donde ese contenido vive. “El principal error es no entender cómo funcionan las plataformas”, señala el directivo, en una industria donde las dinámicas de consumo, las audiencias y la cultura digital evolucionan de manera constante.
Desde SAMY, agencia que se define como Social First, esa comprensión implica mirar más allá de los formatos. Se trata de identificar cómo interactúan las personas con las plataformas, cómo cambian sus comportamientos y de qué manera esas transformaciones impactan también en las marcas. Incluso, apunta Sánchez, hoy los consumidores buscan directamente productos y servicios dentro de las redes sociales, lo que convierte a estos espacios en algo más que canales de distribución de contenido.
La relevancia cultural es otro de los puntos centrales de esta transformación. Para Sánchez, uno de los errores consiste en reducirla a simplemente “subirse a un trend”. La clave está en entender lo que sucede en la coyuntura, desde los acontecimientos cotidianos hasta la evolución de las audiencias y sus gustos, y observar cómo esas señales terminan permeando hacia otros públicos y marcas. “No es ignorar alguna, sino más bien no pasar desapercibido y saber hacerlo de la mejor manera”, explica.
En ese proceso, México tiene particularidades que abren oportunidades para las marcas. Sánchez destaca la manera en que el mercado mexicano adopta la inteligencia artificial y las redes sociales, pero también su capacidad para encontrar nuevas formas de conectar y resolver. Hay fenómenos que pueden pasar inadvertidos en otros mercados y que en México adquieren una relevancia particular, una dinámica que también transforma la manera en que las marcas deben relacionarse con sus audiencias.
El desafío también está en la creatividad. Para el directivo, todavía existe una confusión entre hacer contenido para redes y trabajar realmente bajo una lógica Social First. Una muestra es trasladar una campaña pensada para televisión a plataformas digitales mediante adaptaciones, sin considerar las características de cada espacio. “Muchas veces termina siendo un TVC mal cortado, mal adaptado para todas las plataformas”, afirma. En cambio, cada pieza debería responder a los formatos que funcionan en cada plataforma y, sobre todo, a un objetivo específico.
Ese enfoque no significa abandonar la identidad de las marcas frente a las tendencias. El reto está precisamente en hacer convivir ambas dimensiones. Para Sánchez, las marcas deben conservar su esencia y comunicarla de manera oportuna, al mismo tiempo que exploran las conversaciones y tendencias relevantes para sus audiencias. La combinación, sostiene, permite construir mensajes auténticos y conectar de manera genuina con consumidores y nuevas audiencias digitales.
En última instancia, el enfoque Social First plantea un cambio de perspectiva: las plataformas no son únicamente espacios donde se replica una campaña, sino ecosistemas con códigos propios que requieren estrategia, creatividad y comprensión cultural.
