Vivian Rodal Rubio, vicepresidenta de Marketing para Grupo Carolo en México y Estados Unidos, explica cómo el manifiesto de la compañía busca convertir una historia de inclusión y hospitalidad en el eje de su estrategia de marca y crecimiento.
Hay marcas que construyen un propósito para responder a las nuevas expectativas del consumidor. Grupo Carolo tomó el camino contrario: decidió hacer público un propósito que, asegura, ha estado presente desde su origen.
Ese enfoque quedó plasmado en su manifiesto de marca, un documento que condensa casi dos décadas de historia y busca dar cohesión a un portafolio que hoy reúne más de 16 marcas en México y Estados Unidos, más de 60 restaurantes y alrededor de 400,000 invitados al mes.
Para Vivian Rodal Rubio, vicepresidenta de Marketing para Grupo Carolo en México y Estados Unidos, el manifiesto representa mucho más que una declaración institucional. Es la forma de explicar el origen de una empresa cuya historia comenzó en 2007 alrededor de Carlos Gómez, conocido como “Carolo”, cuando sus padres abrieron una panadería para crear un espacio donde pudiera desarrollarse profesionalmente.
“Aunque tenemos marcas diversas, nuestra esencia y nuestro origen es lo que nos sostiene y lo que permea a lo largo de toda nuestra cultura”, explica.
Esa historia dio forma al ADN que hoy sintetiza el manifiesto: “Grupo Carolo, una historia tan única como cada encuentro en nuestros restaurantes, donde cada detalle cuenta y cada persona importa”.
Para Rodal, esa frase resume la filosofía que se vive diariamente en los restaurantes del grupo. Detrás de cada mesa, afirma, transcurren historias personales que van desde celebraciones y reencuentros hasta despedidas y conversaciones difíciles, por lo que la hospitalidad consiste también en respetar esos momentos y ofrecer un servicio donde cada persona sea importante.
Inclusión laboral
La directiva sostiene que el propósito de la compañía nunca se incorporó como una iniciativa posterior de responsabilidad social o inclusión, sino que nació junto con el negocio. “Nosotros no incorporamos a nuestra esencia un plan de responsabilidad social empresarial o de inclusión. Nacimos así, ese es nuestro origen”, afirma.
Ese compromiso se refleja en un programa permanente de inclusión laboral que integra colaboradores con discapacidad intelectual en la panadería central del grupo, donde elaboran productos que posteriormente llegan a los restaurantes de la compañía. “No es un discurso, no es que una vez a la semana vayan a cocinar pan para decir que lo hacen. Van todos los días, es su trabajo y lo disfrutan muchísimo”, enfatiza.
Actualmente, cinco colaboradores participan en este programa con el acompañamiento de una tutora especializada, mientras que la empresa mantiene alianzas con instituciones como la Fundación John Langdon Down y la Universidad Iberoamericana para fortalecer su estrategia de inclusión. Para Rodal, el valor de este modelo no radica únicamente en abrir espacios laborales, sino en reconocer el potencial de cada persona.
Aunque cada una de las marcas del grupo conserva una identidad propia, el objetivo también es fortalecer el reconocimiento de Grupo Carolo como corporativo. “Muchas veces la gente conoce nuestros restaurantes por separado, pero no necesariamente sabe que todos forman parte del grupo. Queremos poner nuestro sello en cada uno porque representa una garantía de hospitalidad, servicio y calidad”, explica.
Una estrategia integral
La estrategia de marketing parte precisamente de esa visión integral. Para Rodal, comunicar la historia de la compañía requiere mucho más que una campaña en redes sociales, pues cada canal cumple una función distinta dentro de la construcción de marca.
Además de reforzar la identidad corporativa, Grupo Carolo continúa renovando la experiencia en sus distintas marcas mediante actualizaciones en menús, conceptos y propuestas gastronómicas. Sin embargo, Rodal considera que la verdadera diferenciación sigue estando en la cultura organizacional y en la hospitalidad que distingue a cada restaurante.
En un contexto donde los consumidores exigen mayor coherencia entre lo que las marcas comunican y lo que realmente hacen, Grupo Carolo busca convertir esa historia en un activo competitivo que fortalezca tanto el reconocimiento corporativo como la confianza hacia cada una de sus marcas.
Para Rodal, el objetivo es que los consumidores no solo recuerden la experiencia gastronómica, sino también la historia que la sostiene. “Queremos que la mayor cantidad de personas conozca nuestro manifiesto y entiendan lo importantes que son para nosotros nuestros invitados y el servicio que queremos darles, siempre basado en los valores de amor y empatía que Carlos sembró desde el primer día”.
