Jorge Alberto Medina Arauna, presidente de la Asociación Mexicana de Filmadoras Independientes (AMFI), participó como jurado de la categoría Craft en la edición 35 del el Círculo de Oro, destacando la importancia de profundizar la colaboración entre quienes conciben las ideas y quienes las llevan a la pantalla.
“Una de las cosas que buscamos desde la AMFI y desde el Círculo es estrechar mucho más nuestros lazos”, explicó Medina. “Sabemos que son dos asociaciones que tienen que vivir de la mano, el Círculo Creativo reúne a los creativos independientes y la AMFI a quienes producimos los grandes contenidos”.
Para el ejecutivo, esta alianza resulta natural para la industria, aunque no siempre haya sido fácil de consolidar. “Es una asociación bien orgánica, pero que durante mucho tiempo nos había costado lograrla, porque hay muchos intereses distintos. Ahora hemos logrado poner una agenda en común y estar realmente alineados”, señaló.
Entre los objetivos compartidos, uno de los más relevantes es elevar el estándar de la producción y de la creatividad publicitaria en México. “Uno de los puntos primordiales tanto del Círculo como de la AMFI es cómo elevamos el estándar de la producción, cómo elevamos la calidad en México, pero sobre todo cómo nos sentimos orgullosos de lo que hacemos”, afirmó, agregando que la industria aún tiene el desafío de fortalecer la confianza interna y valorar más el trabajo local.
Un mercado en constante transformación
La conversación sobre el estándar creativo también inevitablemente remite a las transformaciones que atravesó el mercado publicitario en los últimos años. Si bien México vivió una “época dorada” con campañas de gran impacto, hoy el contexto es muy diferente. “Hoy tenemos retos igual de grandes con menos presupuesto, con más complicaciones y con algo muy importante: el tiempo de vida de los contenidos”, explicó Medina.
Medina resaltó también que, mientras que en el pasado una campaña podía permanecer al aire durante meses, hoy la dinámica de las plataformas y de la comunicación digital redujo considerablemente su duración. “Ahora muchas de las campañas que premiamos duran semanas o incluso días”, señaló.
A este escenario se suma la democratización de las herramientas de producción. “Hoy cualquier persona puede hacer un comercial bien hecho con un iPhone, este cambio obliga a repensar cómo preservar el valor de los oficios creativos y técnicos dentro de la industria.
“Desde el Círculo y desde la AMFI tenemos que trabajar para que esos oficios, que hoy parecen más accesibles, sigan desarrollándose de una manera que eleve el nivel de creatividad”, explicó.
En ese sentido, el trabajo conjunto entre asociaciones aparece como un camino clave para fortalecer la profesionalización del sector. Medina destacó que se están impulsando proyectos de capacitación y espacios de intercambio entre creativos y casas productoras. “Queremos que los creativos vean a las casas productoras como aliados y no solo como prestadores de servicios. Son ese brazo que permite que las ideas se conviertan en realidad”, sostuvo.
Mirando hacia adelante, Medina también destacó oportunidades que podrían impulsar la producción en México, especialmente a partir de nuevos incentivos para la realización audiovisual en distintos estados del país. “Los incentivos para generar producciones en México son un avance gigantesco”, afirmó. Sin embargo, señaló que el desafío será descentralizar el desarrollo de la industria. “Tenemos que lograr que no solo la Ciudad de México sea el hub de producción, sino que todo el país tenga infraestructura y oportunidades”.
Para Medina, el crecimiento del sector publicitario y audiovisual está profundamente conectado. “Si queremos construir una industria cinematográfica mexicana fuerte, tenemos que alimentar la base que es la producción publicitaria”, concluyó.
