Para Visa, la Copa Mundial de la FIFA 2026 fue mucho más que una plataforma de patrocinio. Sergio de Anda, VP de Marketing para Visa México, explica cómo la compañía aprovechó el torneo para fortalecer su estrategia de marca, acelerar la digitalización de los pagos y consolidar un proyecto de largo plazo enfocado en transformar la infraestructura financiera y los hábitos de consumo en el país.
Para Visa, el mayor torneo de fútbol del mundo representó mucho más que un escaparate de marca. Detrás de las campañas publicitarias, las activaciones con la Selección Nacional de México y la presencia en cada punto de contacto con los aficionados existe una estrategia de negocio que busca dejar un legado permanente: acelerar la digitalización de los pagos en México.
“Somos patrocinadores de la Copa Mundial de la FIFA, pero además somos patrocinadores de la Selección Nacional de México. Es la combinación perfecta porque a todos nos gusta ver el deporte, pero le vamos a México”, explica Sergio de Anda, VP de Marketing para Visa México. Esa doble presencia permitió a la compañía desarrollar una estrategia de comunicación que combinó campañas globales con una ejecución profundamente local.
La primera fase comenzó incluso un año antes del torneo, con iniciativas promocionales enfocadas en acercar boletos a los consumidores mexicanos mediante alianzas con distintos socios comerciales. Posteriormente, Visa integró a Jorge Campos a su campaña global, compartiendo protagonismo con figuras internacionales como Erling Haaland y Jason Sudeikis, protagonista de la serie Ted Lasso, para conectar el mensaje global con la identidad del mercado mexicano.
La estrategia también se extendió hacia el terreno cultural. A través de la Colección de Arte Visa, la compañía reunió ilustraciones de artistas de distintos países, incluido el mexicano César Arcanseco, una iniciativa que además formó parte de Aldea Global, el espacio instalado en Paseo de la Reforma donde distintas embajadas mostraron expresiones representativas de sus culturas durante el torneo.
A ello se sumaron campañas en redes sociales junto con la Selección Nacional de México, colaboraciones con creadores de contenido y activaciones antes, durante y después de los partidos. “Estamos por múltiples frentes acercándonos al consumidor y haciendo que este gran evento sea más relevante para todos”, resume De Anda.
Sin embargo, el ejecutivo insiste en que el verdadero objetivo se encuentra fuera de las canchas: “Nos encantan eventos como este torneo, pero nos importa más el negocio, el ecosistema y la infraestructura que necesita este país para prosperar y digitalizar su economía”, afirma.
Bajo esa lógica, Visa impulsó junto con la Secretaría de Economía el programa “Crece tu MIPYME con pagos digitales” para incorporar a pequeños y medianos comercios a la economía digital. La meta inicial era sumar medio millón de negocios antes del torneo, objetivo que ya fue alcanzado. Hoy, el programa supera los 500 mil comercios afiliados, con una amplia presencia fuera de las ciudades sede.
Aunque la compañía aún no ha realizado una medición específica, De Anda considera que su contribución responde a una necesidad estructural del país. “Sabemos que es algo que México necesita. Hay muchos actores involucrados y todos creemos que es indispensable para que el país prospere. Por supuesto, eso también tiene una incidencia positiva para nuestra marca”.
Otro de los pilares de esa transformación es la expansión de los pagos sin contacto en el transporte público, particularmente en Metro y Metrobús. Para Visa, este tipo de transacciones representa uno de los mecanismos más efectivos para modificar hábitos de consumo.
“El transporte público implica pagos recurrentes y de bajo monto. Ese es justamente el tipo de transacciones que ayudan a cambiar el hábito de pagar en efectivo por hacerlo con una tarjeta Visa”, explica.
La estrategia no termina en los torniquetes. Visa también trabaja para ampliar la aceptación de pagos contactless en los pequeños comercios ubicados alrededor de las estaciones, con el objetivo de construir un ecosistema donde el efectivo deje de ser indispensable para las compras cotidianas.
Según De Anda, este tipo de iniciativas ya ha impulsado un crecimiento significativo en el uso de pagos sin contacto en México y fortalece uno de los principales atributos globales de la compañía: la interoperabilidad de su red: “Operamos en 200 países y territorios. No importa la moneda ni el idioma, una tarjeta Visa funciona igual. Queremos que la mejor experiencia de pago también exista en México”.
Hoy en día, los consumidores exigen experiencias cada vez más ágiles y confiables, Visa mantiene como eje de posicionamiento la rapidez y la seguridad de sus transacciones, ya que “Nos posicionamos por ser pagos rápidos y seguros. Si no ofrecemos eso, el consumidor tiene toda la razón de sentirse decepcionado. Nosotros garantizamos que así sea”.
Lejos de considerar concluido el trabajo tras la Copa Mundial de la FIFA 2026, la compañía ya prepara sus siguientes grandes escenarios. El Mundial Femenil de Brasil y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles forman parte de una hoja de ruta que comenzó años atrás y que seguirá acompañando su estrategia global de marketing.
Pero el mensaje que De Anda busca dejar tras el cierre del torneo es claro: “El torneo de este año fue una fecha importantísima, pero no es el fin de nada. Es un plan de largo plazo porque queremos seguir avanzando y digitalizando los pagos en México”.
