Rodrigo Mondragón, director de Mercadotecnia en Grupo Herdez, explica cómo la marca transforma su patrocinio con la Federación Mexicana de Fútbol en una plataforma estratégica de largo plazo basada en confianza, relevancia cultural y construcción de marca rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Para Herdez, el Mundial no es una activación coyuntural, sino la consolidación de una narrativa que comenzó en 2024 bajo el concepto “Todo empieza por confiar”. Hoy, esa plataforma evoluciona hacia “Podemos Ser Héroes”, una campaña que, según Rodrigo Mondragón, se sostiene en dos insights estructurales: la confianza y el amor por México, valores que la marca comparte con la Federación y que funcionan como eje estratégico en un entorno de alta competencia comunicacional.
La alianza con la Federación Mexicana de Fútbol comenzó dos años, cuando Herdez se convirtió en patrocinador y lanzó el concepto “Todo empieza por confiar”. Desde entonces, la plataforma ha evolucionado hasta develar este año “Podemos Ser Héroes”, presentada oficialmente el 19 de febrero de 2026 en Ciudad de México.
Para la marca, fundada en 1914, la confianza no es un recurso discursivo ni un eslogan, sino el primer ingrediente de cada uno de sus productos. Y en un territorio como el fútbol, donde convergen identidad colectiva, esperanza y lealtad, el concepto adquiere una dimensión cultural.
Ante la saturación mediática, Mondragón asegura que la diferenciación está en la propiedad semántica del mensaje. “Pensamos muy bien cuál sería el mensaje que nosotros transmitimos, el de ‘Podemos ser héroes’, y creemos que va muy en línea con la marca Herdez, ‘Héroes Herdez’, es un juego de palabras muy afortunado que solo Herdez puede decir. Entonces, apostamos a que eso va a ser muy memorable y relevante”.
La decisión estratégica más visible es la intervención del logotipo. En un país donde la marca es parte del paisaje cotidiano, modificarlo podría parecer arriesgado. Mondragón lo descarta: “No lo vemos arriesgado, lo vemos afortunado porque ser una marca de más de 100 años ya está muy arraigada y posicionada en la mente del consumidor. Entonces mantenemos la misma tipografía y es el juego de palabras ‘Héroes Herdez’”. La ecuación es clara: equity consolidado + creatividad contextual = recordación.
Omnicanalidad y co-creación emocional
Según detalla el directivo, la campaña se basará en una estrategia omnicanal; desde el punto de venta con latas litografiadas que se pueden coleccionar, hasta promociones, televisión y algunos espectaculares.
Además, habrá ediciones especiales inspiradas en sedes mundialistas como CDMX, Guadalajara y Monterrey, además de innovación en empaques que invitan a “coleccionar la historia de esta pasión”. El punto de venta se convertirá en un touchpoint experiencial y transaccional al mismo tiempo.
“En redes sociales habrá una conexión directa con los usuarios, compartiendo historias sobre quién es su héroe o qué significa ser un héroe. La campaña conecta de manera natural con los consumidores y permite una comunicación bidireccional”, afirma Mondragón.
Más que amplificación, se trata de apropiación cultural del concepto héroe: no solo el jugador en la cancha, sino también del ciudadano en su vida cotidiana.
La noción de héroe también incorpora una dimensión ambiental. Bajo la iniciativa “Por Un Mundo Más Vivo”, la marca vincula la campaña con acciones de sustentabilidad, extendiendo el concepto más allá del fútbol. El héroe, en este marco, es quien actúa a favor del planeta.
En paralelo, Herdez mantiene su agenda de innovación. “Seguimos ampliando nuestro portafolio en varias categorías como salsas y también en explorar otras categorías con el poder de nuestras marcas”, adelanta.
Bajo esta premisa, la construcción de Herdez no es táctica, sino estratégica. Como recordó Mondragón: “Seguimos construyendo bajo el propósito de marca, que es: en Herdez hacemos las cosas con amor para nutrir la confianza en nuestros consumidores en un futuro mejor”.
En el año en que México será una vitrina global, Herdez no solo busca visibilidad, sino también capitalizar la confianza y convertirlo en narrativa colectiva. Si la cancha es el escenario, la marca apuesta a que la verdadera victoria está en la conexión emocional sostenida. Porque, como resume su campaña, “cuando confiamos en lo que hacemos, todos podemos ser héroes”.
