Paula Cutuli, fundadora de Soulnet y organizadora de Social Media Week México, analiza los aprendizajes de una edición marcada por los casos del Mundial, la cultura, la inteligencia artificial y la creator economy, pero también por una necesidad cada vez más evidente: construir estrategias de social media de manera colaborativa.
Social Media Week México cerró una edición marcada por una conversación que trasciende las plataformas: el social media dejó de ser una disciplina aislada para convertirse en un espacio en el que marcas, agencias y creadores necesitan construir estrategias de manera conjunta. Para Paula Cutuli, fundadora de Soulnet y organizadora del evento, esa transformación fue uno de los principales aprendizajes de esta edición.
El encuentro puso sobre la mesa casos del Mundial, momentos culturalmente relevantes, inteligencia artificial y la evolución de la creator economy, además de workshops especializados por industria. El objetivo, explica Cutuli, era cumplir con una agenda que permitiera “analizar los mejores casos del Mundial, los momentos culturalmente relevantes y avanzar en este social first”, al mismo tiempo que se profundizara en nuevas tecnologías y en la profesionalización de los creadores.
Precisamente, la profesionalización aparece como uno de los retos centrales para el ecosistema mexicano. Cutuli identifica una necesidad creciente de diálogo entre las distintas partes que participan en la construcción de una estrategia de comunicación. “La gran enseñanza es el tema de contenido, esta profesionalización que se necesita y la necesidad de diálogo que hay de las diferentes partes”, señala.
Para Cutuli el siguiente paso implica abandonar las estructuras fragmentadas y generar procesos colaborativos desde el inicio. “La necesidad de armar las estrategias en conjunto y no en silos” refleja, en su lectura, una transformación en la manera en que marcas, agencias y creadores entienden su participación dentro del ecosistema.
Los casos vinculados con el Mundial fueron particularmente relevantes para esa discusión. Más allá de las campañas, el evento permitió analizar cómo la cultura, la hospitalidad y determinados momentos surgidos alrededor de México adquirieron una dimensión social capaz de escalar. Para Cutuli, estos fenómenos representaron “un shock al sistema” que aceleró la comprensión del social first entre las marcas.
La evolución del mercado también modifica el papel de encuentros como Social Media Week México. Más que funcionar únicamente como espacios de presencia para las compañías, Cutuli considera que deben convertirse en plataformas de conversación y trabajo real. En ese sentido, el desafío para la industria ya no consiste solamente en producir más contenido, sino en entender mejor la cultura, profesionalizar al talento y conectar las capacidades de cada actor para responder a una audiencia que define cada vez más la conversación en tiempo real.
