Tras su primera edición en el mes de octubre, este encuentro multisectorial se realizará nuevamente este año, consolidando a México como un actor clave en la agenda climática global. La iniciativa reúne a diversos actores, desde la sociedad civil hasta el sector privado, con el respaldo del gobierno de la Ciudad de México.
Las iniciativas que buscan un cambio real en el tema climático no suelen tener éxito con esfuerzos aislados de un solo sector. Por el contrario, requieren articular voluntades para convertir la conversación en acción colectiva. En este contexto, México por el Clima surge con el propósito de crear una plataforma donde distintos sectores puedan encontrarse, construir confianza, alinear agendas y detonar proyectos que realmente transformen el territorio.
“Nuestra visión es que esta iniciativa contribuya a posicionar a México como un referente regional en soluciones climáticas, regeneración de ecosistemas e innovación sostenible, impulsando alianzas, proyectos y financiamiento que aceleren la transición hacia un nuevo modelo de desarrollo”, explican desde la organización.
Desde su primera edición el pasado mes de octubre, México por el Clima se ha convertido en un punto de encuentro capaz de articular esas voluntades, especialmente porque la crisis climática y ecológica es uno de los mayores desafíos de esta era. “Necesitamos una sociedad completa movilizada hacia la misma dirección. Cada actor tiene un rol esencial: las empresas pueden acelerar innovación e inversión; los gobiernos pueden crear marcos habilitadores; la academia aporta conocimiento científico; y las comunidades y territorios resguardan saberes fundamentales para cuidar y regenerar la naturaleza”.

El desafío
Como en toto gran proyecto, el desafío de México por el Clima es alinear agendas, tiempos y prioridades de sectores que históricamente han trabajado de forma fragmentada. Por eso México por el Clima busca convertirse en una plataforma donde estos actores no solo dialoguen, sino que colaboren activamente para desarrollar proyectos, movilizar recursos y escalar soluciones con impacto real en el territorio.
“La transición que necesitamos no será el resultado de una iniciativa aislada. Será el resultado de una sociedad entera moviéndose —con liderazgo, cooperación y visión de futuro— hacia un nuevo modelo de desarrollo en armonía con la naturaleza”, explican.
Hasta ahora, México por el Clima ha logrado reunir a cientos de líderes, organizaciones, empresas, instituciones académicas y actores públicos comprometidos con acelerar la agenda climática en el país.
Pero más allá de los encuentros, el objetivo central ha sido activar alianzas y proyectos concretos. La plataforma ha permitido conectar iniciativas vinculadas con soluciones basadas en la naturaleza, regeneración de ecosistemas, innovación climática, educación ambiental y financiamiento sostenible.
Uno de los resultados más valiosos ha sido ver cómo sectores que tradicionalmente trabajan de manera separada comienzan a construir proyectos juntos, generando nuevas oportunidades para escalar soluciones con mayor impacto.
También se ha producido un cambio importante en la conversación: la agenda ambiental deja de ser percibida únicamente como un tema de conservación y comienza a entenderse como un eje estratégico para el desarrollo económico, social y territorial del país.

Generando consciencia
Generar una nueva conciencia colectiva y liderazgo climático es apenas unas de las metas de México por el Clima, pero no la única. Por ello, se han implementando diferentes estrategias para involucrar especialmente a jóvenes, comunidades y actores locales en la agenda climática.
La acción climática no es solamente un reto tecnológico o financiero. Es también un proceso cultural y social profundo, que requiere nuevas formas de pensar nuestra relación con la naturaleza y con los territorios.
Por eso uno de los pilares de México por el Clima es impulsar una nueva narrativa de liderazgo climático, más diversa, intergeneracional y profundamente conectada con la naturaleza.
En este sentido, se están generando espacios donde jóvenes, emprendedores, científicos, comunidades y líderes emergentes puedan participar activamente, compartir ideas y desarrollar soluciones que respondan a los desafíos del presente.

También buscan visibilizar el papel fundamental de las comunidades y de los territorios, porque muchas de las soluciones más poderosas ya existen en prácticas locales, en conocimientos tradicionales y en iniciativas que nacen desde la sociedad civil.
Líneas de acción
Dentro de las próximas acciones previstas, México por el Clima busca consolidarse como una plataforma de acción climática con impacto tangible, no solo como un espacio de diálogo. Su enfoque está en tres grandes líneas de acción:
La primera es impulsar proyectos concretos en territorio, especialmente en regeneración de ecosistemas, agua, biodiversidad, ciudades resilientes y soluciones basadas en la naturaleza.
La segunda es movilizar financiamiento e inversión hacia soluciones climáticas, conectando a empresas, fondos e iniciativas con proyectos capaces de generar impacto ambiental, social y económico.
Y la tercera es fortalecer una comunidad activa de liderazgo climático, integrando a empresas, gobiernos, academia, juventudes y comunidades en una agenda común.
Sin duda, la crisis climática representa uno de los mayores desafíos de la actualidad, pero también una oportunidad histórica para transformar los modelos de desarrollo. De esta forma, esta iniciativa pone el foco en México como un territorio clave para contribuir a un futuro más sostenible.
“Si logramos alinear innovación, inversión y colaboración, México puede convertirse en un referente de soluciones climáticas y regeneración para América Latina y el mundo”.
