Luciana Suero y Camila Suero, CEOs de Merak Global Group, apuestan por consolidar a la firma como un actor estratégico del marketing experiencial en Latinoamérica. Con tres años de operación global y una década de trayectoria en la industria, las directivas explican por qué México es hoy su hub regional y cómo el marketing experiencial se posiciona como el gran diferenciador frente a la saturación digital.
Mientras la hiperconectividad y la inteligencia artificial redefinen la relación entre marcas y consumidores, el marketing experiencial emerge como una respuesta estratégica a la desconexión emocional. Para Luciana Suero y Camila Suero, CEOs de Merak Global Group, el marketing experiencial “está en su mejor momento”.
La conversación se dio en el marco de la celebración del Año Nuevo Chino, específicamente el año del Caballo de Fuego, una metáfora que no pasó desapercibida para la visión de la agencia: avance, cambios positivos, motivación y fuerza: “Quisimos aprovechar el momento para regalarle este espacio a nuestra gente. Creemos que es muy importante crear una relación con las personas antes de hacer cualquier negocio y tomar un tiempo para disfrutar”, explican.
Ese enfoque humano no es circunstancial: es el eje del modelo Merak. Aunque la firma tiene tres años de operación formal bajo esta estructura global, sus fundadoras acumulan más de una década enfocadas al marketing experiencial. Hoy, con México como base estratégica, buscan escalar su impacto regional.
“México es un hub muy importante en Latinoamérica y global. Muchas empresas tienen aquí sus headquarters cuando hablan de expansión regional. Todo parte desde México”, afirma Luciana. La decisión no fue únicamente estratégica; fue también emocional: “Nos enamoramos de la Ciudad de México como casa”.
Para Merak, instalarse en el núcleo donde convergen negocios, talento y cultura les permite operar como una “umbrella” regional, bajando estrategias a distintos mercados latinoamericanos con coherencia y visión integrada. Además, reconocen que México marca pauta: “Muchos países de Latinoamérica miran a México como referente. Empezar aquí nos da una apertura mucho más grande para impactar a nivel región o global”, afirma Camila.
Más que un evento, una estrategia
Pero el verdadero diferenciador no está en la geografía, sino en la filosofía operativa. “Nuestro foco principal no es producir un evento o ejecutar por ejecutar”, puntualiza Camila. “Somos boutique y de nicho. Nos gusta volvernos un tercer brazo para las marcas: entender quiénes son, qué necesitan, cuáles son sus objetivos de venta, para conectar todo eso a la estrategia de marketing experiencial”.
Esta aproximación responde a una de las principales barreras del sector: el miedo a invertir en experiencias por la aparente dificultad para medir resultados. “Como no siempre se mide de forma tan exacta o numérica como otros temas de marketing, hay miedo. Miedo a invertir y que no sea inversión sino gasto”, reconocen.
Sin embargo, rechazan la idea de que esta área del marketing carezca de métricas. “Sí es fácil medir temas de ROI en ventas. No siempre, pero hay muchos parámetros que se pueden establecer. Nosotros lo hacemos como parte de la consultoría: seteamos indicadores para poder medir estos retornos”. De hecho, aseguran que las marcas que se han atrevido a apostar por experiencias integrales hoy confirman el impacto.
Otra área de oportunidad frecuente que detectan es la dispersión presupuestaria, ya que muchas marcas no saben cómo invertir el presupuesto y luego dicen: “Lo gasté en esto y no me dio el resultado que quería”. Para Merak, la clave está en la focalización estratégica: definir objetivos claros y diseñar experiencias alineadas a resultados de negocio.
Tendencias
En términos de tendencias, identifican tres grandes sectores. El primero es el deporte, especialmente ante eventos globales que convierten a la región en epicentro de atención. “Todo lo que tiene que ver con el deporte y cómo conectarlo con lo culinario, el arte… crear un ecosistema de marca donde estés presente en la experiencia completa. Eso es tendencia”.
El segundo es el resurgimiento del offline marketing como contrapeso al boom digital. “Con toda la tecnología y la inteligencia artificial las personas se han desconectado un poco a nivel emocional. Ya no saben qué es real y qué no”. Paradójicamente, incluso las marcas de AI están generando espacios físicos —como cafés temáticos— para conectar de forma tangible con sus audiencias.
El tercer eje es la sofisticación del detalle, pues “antes se hacían muchos eventos, muchas fiestas. Hoy el experiential no es la fiesta en sí: es cada detalle”. La experiencia dejó de ser un espectáculo aislado para convertirse en un sistema coherente de contacto emocional.
El mensaje final de las CEOs es claro y directo e invitan a las marcas a no esperar a replicar casos exitosos: “Sean pioneros. Sean el ejemplo para las otras marcas”.
