Luz Ramírez, Senior Brand Manager de Oikos, explica cómo la marca busca capitalizar la evolución del yoghurt griego en México con una plataforma que pone en el centro su cremosidad, sabor y aporte de proteína, sin perder la autenticidad que la ha convertido en referente de la categoría.
Para Oikos, competir en la categoría de yoghurt griego ya no implica únicamente hablar de proteína o beneficios funcionales. Después de 13 años en México y con un segmento que continúa ampliándose, la marca identifica un consumidor que conoce mejor la categoría, compara más y exige nuevas razones para elegir. Desde esa lectura surge “Locos por los Griegos”, una plataforma que busca convertir los atributos del producto en una experiencia de marca y reforzar una idea que Oikos considera central en su posicionamiento: no todos los griegos son iguales.
“Hoy decimos que Oikos es un griego con todas las letras”, explica Luz Ramírez, Senior Brand Manager de Oikos. La ejecutiva resume el territorio de la marca en una combinación que pretende resolver una tensión habitual en las decisiones de consumo: disfrutar y cuidarse sin tener que elegir entre ambas cosas. “La gente ya no tiene que renunciar a cuidarse y a disfrutar”, señala. La propuesta se construye alrededor de la cremosidad, los sabores y la proteína, elementos que atraviesan el portafolio y buscan mantener una experiencia reconocible incluso cuando la marca se adapta a nuevas tendencias.
El desafío es relevante en una categoría que, de acuerdo con los datos compartidos por Oikos, ha acelerado su desarrollo en México. El formato de productos bebibles registra un crecimiento de 214%, mientras que la plataforma High Protein presenta un crecimiento de triple dígito. A esto se suma una demanda en la que funcionalidad y placer conviven cada vez más.
Según Worldpanel by Numerator de Kantar, 70.7% de los consumidores busca opciones que contribuyan a una alimentación saludable y 70.6% prioriza que sean deliciosas. Para Oikos, esa convergencia representa una oportunidad para defender un territorio propio.
Ramírez reconoce que el consumidor de hoy ya no se sorprende únicamente por la llegada del yoghurt griego. “Hoy el griego mucha gente ya lo conoce y entonces empiezan a decir, ‘Bueno, ¿y qué más?’”, apunta. La respuesta de Oikos pasa por observar las tendencias actuales sin perder de vista las futuras. Como parte de Danone, la marca aprovecha el aprendizaje de otros mercados donde la categoría ya atravesó procesos de evolución similares para anticipar comportamientos y nuevas ocasiones de consumo.
La estrategia, sin embargo, no plantea innovación por innovación. Para Ramírez, la autenticidad funciona como el hilo conductor que permite incorporar nuevas propuestas sin diluir la identidad de Oikos. “Podemos sumarnos a una tendencia y tener, por ejemplo, la línea de Oikos Pro, pero tenemos que asegurarnos de siempre, además del beneficio que están buscando en cuanto a proteína, seguir ofreciendo la experiencia Oikos”, explica. El planteamiento también se extiende a Oikos Original, Oikos Sin Azúcar Añadida, Oikos Selecto y Oikos Pro Shake.
Esa visión se traslada ahora al terreno del experiential marketing. “Locos por los Griegos” contempla una experiencia abierta al público durante dos fines de semana, con dinámicas de participación difundidas mediante redes sociales y los canales de la marca. El objetivo es controlar el flujo para preservar la experiencia, pero también ampliar los puntos de contacto con consumidores, medios e influencers. “¿Por qué no hacer que la gente viva una experiencia?”, plantea Ramírez. Para la ejecutiva, el espacio representa un punto de contacto más dentro de una plataforma que busca “contagiar a todo México con la locura por los griegos con Oikos”.

En esa construcción aparece también Robe Grill como embajador. Su elección responde a un criterio que Oikos considera estratégico: autenticidad. Ramírez destaca que el creador “ha transformado las recetas en experiencias” y que su contenido conecta naturalmente con el territorio culinario de la marca. “Él más allá de vender recetas vende experiencias”, afirma. La alianza busca llevar Oikos hacia el entretenimiento, la experimentación y nuevas formas de consumo, aprovechando una personalidad que, en palabras de la ejecutiva, ya estaba “loca” antes de que la marca intentara contagiarlo.
Así, Oikos busca que una categoría cada vez más competitiva no se defina únicamente por atributos funcionales. El reto está en sostener una identidad reconocible mientras cambian las preferencias, ampliar las ocasiones de consumo y demostrar que la proteína, la cremosidad, el sabor y el disfrute pueden convivir en una misma propuesta.
