Silvina Seiguer, referente en marketing y comunicación de marcas, analiza en esta columna la repercusión de la entrevista que realizó Luzu TV a Lionel Messi, destacando que revela un aspecto clave en el nuevo mapa de medios: el poder ya no reside únicamente en el alcance del canal, sino en su capacidad de generar contexto, comunidad y confianza.
La entrevista que Lionel Messi concedió a LuzuTV (el canal de streaming N°1) y y Resumido.info (el formato de noticias que consumen las nuevas generaciones en Argentina) ya no es una novedad informativa. Y justamente por eso, con algo de distancia, se vuelve más relevante analizarla desde una mirada estratégica.
Porque no se trató solo de una entrevista exitosa. Fue un caso claro de cómo hoy se construyen legitimidad, relevancia y poder simbólico en el ecosistema de medios.
En su momento, gran parte de la conversación pública se concentró en qué dijo Messi. Otros pusieron el foco en a quiénes mencionó: marcas, contenidos, personas. En casi todos los casos, esas menciones activaron el mismo reflejo: amplificación inmediata, orgullo, validación.
Cuando te nombra el GOAT, algo cambia.
Pero lo verdaderamente interesante no estuvo tanto en el contenido de sus respuestas, sino en el contexto elegido para decirlas.

Resumido y Luzu no “consiguieron” a Messi. Construyeron un espacio donde Messi quiso estar. No hubo solemnidad, ni lógica de primicia, ni tiempos televisivos rígidos. Fue una conversación relajada, cercana, sin artificios. Un formato donde el valor no está en la exclusividad, sino en la confianza.
Ahí aparece una primera lectura clave para marcas, medios y comunicadores: el formato es parte del mensaje. Messi no eligió un medio tradicional para mostrarse de ese modo. Eligió plataformas que entienden el lenguaje de las audiencias actuales, donde la conversación fluye, el tono es horizontal y la credibilidad no se impone desde el estatus, sino que se construye desde el vínculo.
El impacto posterior confirmó esa lógica. Cada mención realizada durante la charla fue rápidamente amplificada en redes sociales por marcas y personas como una forma de validación cultural. No se trató solo de visibilidad: se trató de pertenecer a una conversación legítima.
Este fenómeno revela algo central del nuevo mapa de medios: el poder ya no reside únicamente en el alcance del canal, sino en su capacidad de generar contexto, comunidad y confianza. La autoridad dejó de ser vertical. Hoy es relacional.
Para quienes trabajan en marketing, comunicación y branding, el caso deja aprendizajes claros:
- El alcance por sí solo ya no garantiza relevancia.
- La legitimidad se construye en espacios donde la conversación se percibe genuina.
- Los nuevos medios no solo distribuyen contenido: curan conversaciones culturales.
La pregunta estratégica, entonces, ya no es en qué medio hay que estar. La verdadera pregunta es en qué tipo de conversación queremos participar.
Porque en el ecosistema actual, no gana quien habla más fuerte, sino quien logra generar un espacio donde otros quieran quedarse a escuchar.
