La entrada de Moxy Hotels a Caribe y Latinoamérica (CALA) responde a una decisión estratégica clara: construir posicionamiento antes de escalar operación. En lugar de anunciar su expansión con una apertura tradicional, la marca eligió un formato de marketing experiencial —Moxy Pop-Up— como primer punto de contacto con el mercado regional, utilizando la experiencia como herramienta de awareness, diferenciación y conversación cultural.
Ciudad de México fue el escenario elegido para esta activación, una plaza clave por su peso en consumo cultural, creatividad y generación de tendencias. El evento, realizado en Club Sorbet, reunió a medios, creadores de contenido y líderes de opinión en una experiencia diseñada para condensar el ADN de Moxy: social, visualmente provocador y pensado para ser amplificado en plataformas digitales.
La conducción estuvo a cargo del actor y creador de contenido Diego Alfaro, mientras que la música de DJ Milka, la iluminación en magenta, los cócteles de autor y los photo opps funcionaron como activos narrativos para generar contenido orgánico. Más que un evento, el pop-up operó como una demostración práctica de cómo la marca se comunica, se vive y se comparte.
Esta activación forma parte de la estrategia de crecimiento de Moxy dentro del ecosistema de Marriott Bonvoy, el programa de viajes de Marriott International, y refuerza el papel del marketing como motor de expansión en el segmento lifestyle. En un entorno donde los viajeros jóvenes valoran tanto la experiencia como el precio, la marca apuesta por un modelo donde diseño, cultura local y socialización funcionan como diferenciadores competitivos.
Desde su lanzamiento en Milán en 2014, Moxy Hotels ha construido una propuesta orientada a una nueva generación de viajeros: hoteles de diseño contemporáneo, procesos simplificados y espacios sociales que sustituyen los códigos formales de la hospitalidad tradicional. El check-in en el Bar Moxy, los lobbies abiertos y las habitaciones inteligentes responden a una lógica clara de producto y comunicación: menos rigidez, más interacción.
La apertura de Moxy Tulum representa el primer despliegue operativo de esta estrategia en CALA. Ubicado frente al Parque del Jaguar y a pocos minutos de las ruinas mayas, el hotel fue concebido como una extensión del entorno, integrando arquitectura, naturaleza y cultura local en una narrativa coherente con la identidad global de la marca.
El diseño del hotel traduce elementos regionales a un lenguaje contemporáneo: una fachada de arcilla, celosías inspiradas en juguetes tradicionales y una Welcome Area que incorpora un banco tallado en forma de jaguar. A esto se suma “Find the Jaguar”, un juego interactivo que invita a los huéspedes a explorar la propiedad, reforzando el componente lúdico como herramienta de engagement.
Las habitaciones apuestan por la funcionalidad y la flexibilidad, con mobiliario modular y configuraciones pensadas para viajes en grupo, mientras que la tecnología —acceso sin llave, iluminación LED con sensores, Wi-Fi gratuito— se integra como parte natural de la experiencia. La oferta se complementa con un gimnasio abierto 24/7 y ceremonias de temazcal bajo reservación, conectando bienestar, cultura y lifestyle.
El corazón social del hotel es el Moxy Bar & Restaurant, integrado a un lobby abierto que difumina los límites entre interior y exterior. Su propuesta combina coctelería creativa, cocina de inspiración regional y una estética que mezcla lo industrial con lo artesanal, consolidando el espacio como un punto de encuentro tanto para huéspedes como para audiencias locales.
Con Moxy Pop-Up y la apertura de Moxy Tulum, la marca deja claro su enfoque para Latinoamérica: usar el marketing como infraestructura de crecimiento, construir relevancia cultural antes de multiplicar ubicaciones y posicionarse como un jugador lifestyle capaz de conectar con las nuevas dinámicas de consumo en uno de los mercados turísticos más competitivos del mundo.
