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    Polémica: Mirá cómo crean una falsa influencer en Instagram

    La clave del éxito en las redes sociales es la autenticidad y hoy en día, por muy poco dinero, es muy fácil engañar a los anunciantes. Un programa español de televisión mostró lo fácil que es para una falsa influencer conseguir productos gratis.

    La cuenta de Instagram @almu_ripamonti, de la actriz Almudena Ripamonti, llegó a tener en pocos días más de 150 mil seguidores, pero prácticamente todos eran bots o falsos seguidores que habían sido comprados como parte de un experimento de la agencia H2H para alertar del fraude y los peligros de confiar en su éxito.

    El fenómeno de los influencers se convirtió en un nuevo recurso de marketing para las grandes marcas y agencias de publicidad, pero la posibilidad de comprar seguidores es real y el poder de influencia se puede disimular con poco dinero.

    Con este fin se contactó a una actriz que creó un personaje para las redes sociales, según mostró el ciclo “Espejo Público” de Antena 3 de España. Poco a poco, fue imitando el comportamiento de los influencers profesionales y comenzó a comprar seguidores de mentira para aparentar ser influyente.

    Al poco tiempo, varias agencias de publicidad y marcas se interesaron por ella para que promocionara sus productos y servicios a través de su perfil, llegando a acudir a fiestas reservadas para las celebrities de la red o disfrutando de comidas y viajes gratis, ocultando que todo se trataba de una ficción.

    Los promotores del fake aseguran que existe una “falta de regulación y control” a la hora de diagnosticar quién es un verdadero influencer y que, en efecto, pueda dar a conocer un producto entre su lista de seguidores.

    La agencia H2H tan sólo invirtió EUR500 para comprar 100 mil seguidores falsos y en sólo tres semanas ya habían amortizado la inversión, sin tener en cuenta las fiestas y eventos a los que fue invitada la actriz en su rol como influencer.

    Y es que el 38% de la población mundial está presente en las redes sociales, lo que las convierte en un nicho muy atractivo para las marcas. Con casi 120 millones de seguidores en Instagram, la cantante Ariana Grande cobra en torno a US$500 mil por cada post patrocinado que publica en la red social.