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    Google reaccionó a las críticas de Brand Safety y nombró a ComScore como auditor

    Los riesgos de la plataforma de User-Generated-Content causó pánico y la huída de grandes anunciantes.
    Fue en respuesta a las cerca de 250 compañías que retiraron sus anuncios frente a la incapacidad del gigante tecnológico de separar las publicidades de contenidos radicales publicados en YouTube.
     
    ComScore anunció hoy que fue seleccionada por Google para proporcionar informes independientes de seguridad de marca para campañas publicitarias ubicadas en la plataforma de videos.
     
    “Traer confianza y transparencia a la publicidad digital es un enfoque crítico en ComScore, y ayudar a nuestros clientes a proteger la seguridad de sus marcas ha sido durante años una parte importante de esa misión. En ese sentido, hoy me complace compartir que Google ha seleccionado a ComScore”, indicó Dan Hess, Vicepresidente Ejecutivo de Productos de ComScore.
     
    Estos son algunos aspectos claves del acuerdo:
    • Esta nueva colaboración es parte de los esfuerzos de Google para proporcionar a los anunciantes una mayor visibilidad en el contexto en el que aparecen sus anuncios.
    • ComScore supervisa continuamente el contenido de las plataformas móviles y de desktop para identificar la seguridad de la marca de un determinado contexto de anuncio, tanto en general como en campañas específicas.
    • Para alimentar esta solución, ComScore utiliza un motor de seguridad de marca patentado que es parte integral de una suite validada llamada Campaign Essentials.

    Con este comunicado, Google espera poner paños fríos a las especulaciones, críticas y a la huída de grandes anunciantes como Heinz, L’Oréal, McDonald’s, ITV, Aviva, Marks & Spencer, Lloyds Bank, O2, RBS, BBC, Channel 4, HSBC, Royal Bank of Scotland, Audi, The Royal Mail, Domino’s Pizza, Sainsbury’s, Argos y Neutrogena, entre otras, que decidieron suspender sus anuncios en YouTube.

    Toda la polémica se inició con una investigación de The Times, que comprobó que numerosas marcas del Reino Unido terminaban vinculadas a videos radicales, lo que provocó que las empresas decidan retirar de la plataforma de videos e incluso de Google, los anuncios contratados.